Hoy ha tocado comer en casa de la abuela materna, que tenía ganas de ver al nieto comiendo fideos 🙂 y va si lo ha visto!! Jajaja se ha llevado un rato larguísimo comiendo, ha comido un montón, sobretodo pollo. Él comiendo y todos mirándolo y con la baba caída 😀
Un truco que hago cuando preparo esta comida, es dejar el pollo metido en un envase con un poco del caldo, hasta el momento justo de servírselo, para que se vaya enfriando pero sin quedarse seco.
En casa de mis padres tenemos un ayudante a la hora de la limpieza, que es mejor que cualquier plástico que pongamos bajo la trona… jajaja
Para los que estáis empezando, o todavía no habéis empezado: todo esfuerzo tiene su recompensa, y verlos comer así, de verdad que es una alegría y vale la pena!!
El otro día compré éste babero en Carrefour por 2,60€. Es parecido al de ikea, pero es un poco menos duro, el material es más suave. Aún así me gusta más es el de ikea porque el bolsillo es más grande 😀 pero para tener otro, no está mal!!
4. Mezclar bien el pavo, la cebolla y la calabaza.
5. Como la mezcla es blandita, con la ayuda de una cuchara coger un poco de la mezcla y ponerla sobre la sartén con un poco de aceite de oliva en el fondo, vuelta y vuelta. Con la misma cuchara podéis aplastarla y darle la forma redonda.
– Caldo de pollo / verduras. Yo he usado uno que tenía en el congelador.
– 3 cucharadas de copos de avena
– 1 chorrito de leche de avena o agua
Instrucciones:
1. Cocer los guisantes durante 10 minutos.
2. Poner a remojar los copos de avena con la leche o con un poquito de agua. Añadir sólo el líquido justo para que se empapen, los vamos a usar para ligar la carne picada. Se puede usar también miga de pan sin sal. Dejar empapando unos minutos.
3. Mezclar la carne con la avena. Añadir también los guisantes ya cocidos.
4. Formar las albóndigas y sellarlas en una sartén con un poco de aceite.
5. En la olla a presión, poner el caldo y añadir las albóndigas. Cerrar la olla y cocer durante 15 minutos.
Notas:
– Creo que quedan mejor las albóndigas si se hacen en una salsa espesa en vez de en caldo, pero éstas las hice improvisando al 100% sobre la marcha 😛
Sobretodo cuando estamos empezando, y si todavía nos da miedo lo de darle sólidos a nuestro bebé, pienso que lo mejor es darle cosas blanditas, que puedan romperlas con las encías si no tienen dientes, o terminar de romperla ayudándose también con la lengua.
Una vez en un grupo de Facebook dije lo de dar las cosas blanditas y alguien dijo que eso era para mamás miedicas. Pues aquí una mamá miedica!!
Ellos con las encías tienen fuerza para romper trozos de lo que sea. No digo tampoco de darle cosas tan blandas que no puedan cogerlas ni con la mano, pero sí que luego si muerde un trozo, que no sea algo duro que pueda ser peligroso si intenta tragarlo.
Más adelante, cuando yo ya he estado más segura, y he visto como él se maneja, he ido dándole cosas más consistentes.
Cada vez que hago algo nuevo, lo que hago es metérmelo en la boca y ver cómo se deshace sólo con la lengua, o aplastándolo con los dedos.
Cosas que no daría: manzana cruda, zanahoria cruda, un filete de ternera… Hay otras formas de darle lo mismo sin que suponga más riesgo.
Hoy para comer, pasta con tomate + albóndigas de ternera con guisantes.
Hoy he probado a ponerle espaguettis además de los espirales grandes, a ver qué tal los manejaba. Creo que los hubiera comido mejor cortándolos un poco en vez de dejarlos así enteros. Para la próxima probaré así. Igual, mirad cómo los chupaba, de aquí a nada podemos grabar la escena de “La dama y el vagabundo” jajajaja!
Cuando tenga un rato subo la receta de estas albóndigas, os debo también la de las bolitas de arroz tres delicias 😉