Introducción del huevo en la alimentación complementaria con Baby Led Weaning

Introducción del huevo en la alimentación complementaria con Baby Led Weaning

 

El tema del post de hoy suele generar muchas dudas entre los padres y madres que empiezan con la alimentación complementaria de sus pequeños. Es un alimento al que le solemos tener bastante respeto por el tema de las alergias. En este post voy a resolver las dudas más comunes que rodean al huevo en la alimentación complementaria, según la información que he podido recopilar de diferentes fuentes, las cuales, como siempre, dejaré enlazadas.

¿A partir de cuándo introducir el huevo en la alimentación complementaria?

No existen evidencias de que retrasar alimentos potencialmente alergénicos como el huevo reduzca el riesgo de padecer alergias. Al contrario, los últimos estudios apuntan a que ofrecerlos de forma temprana puede disminuir el riesgo de desarrollar alergia a los mismos. Es por esto que, a día de hoy, se recomienda ofrecer huevo desde el inicio de la alimentación complementaria, a partir de los 6 meses. En el caso de que haya antecedentes de alergia al huevo en la familia, habría que ir con más cuidado y es recomendable consultar primero con su pediatra.

Referencias:

¿Es necesario separar la yema de la clara?

Aquí es donde aún hay diversas opiniones. A continuación, os doy información de la SEICAP (Sociedad Española de Inmunología Clínica, Alergología y Asma Pediátrica).

La alergia al huevo es bastante compleja. Una persona puede ser alérgica solo a la clara, solo a la yema, a las dos, al huevo crudo, al huevo crudo y cocinado… La clara es la que suele dar mas alergias, por su alto contenido en proteínas. Pero separar totalmente la yema de la clara es muy difícil. Aunque lo intentemos, siempre quedarán restos de clara en la yema. Por esto, en principio, se recomienda evitar ambas en el caso de alergia a alguna de ellas.

Después de leer esto, yo me pregunto: ¿hace falta realmente ofrecerlos al inicio por separado?. Esto de ahora son conjeturas mías, y me imagino varias situaciones:

  • Ofrecemos primero la yema, todo OK. Ofrecemos después la clara, todo OK. Resultado: el peque no parece ser alérgico.
  • Ofrecemos todo junto y va bien. Resultado: el peque no parece ser alérgico.
  • Imaginemos que ofrecemos primero la yema y va todo bien, no notamos nada raro que nos pueda hacer sospechar que el peque es alérgico. En cambio, al ofrecer la clara, sí que vemos alguna reacción. Resultado: acudiremos a su pediatra, donde se le harán las pruebas pertinentes para confirmarlo.
  • Imaginemos ahora que ofrecemos todo junto de una vez y notamos alguna reacción. Resultado: acudiremos a su pediatra, donde se le harán las pruebas pertinentes para confirmarlo.

Ofreciéndolo junto o separado, el resultado al final me parece que es el mismo. Si no es alérgico, perfecto, y si lo es, los especialistas se encargarán de realizar los estudios convenientes para confirmar qué tipo de alergia tiene y en qué grado.

¿Qué es lo que sí me parece muy importante hacer de forma preventiva? Ofrecerlo al principio en pequeñas cantidades, e ir incrementando poco a poco. Me parece muy arriesgado ofrecer el primer día un trozo grande de tortilla francesa sin haber hecho una prueba antes con menos cantidad, ya que si por el motivo que sea es alérgico, la reacción puede ser más exagerada y peligrosa.

A continuación, os dejo este extracto del documento de la Agencia de Salud pública de Cataluña con las preguntas más frecuentes sobre las recomendaciones para la alimentación en la primera infancia:

¿Cuándo se puede incorporar el huevo? ¿Hay que ofrecer primero la yema y después la clara?

Actualmente, no existe ninguna justificación para atrasar la incorporación de un determinado alimento ni de partes de este alimento. A partir de los seis meses, se pueden incorporar todos l o s alimentos, también los potencialmente alergénicos.

El nutricionista Julio Basulto también defiende esta forma de hacerlo.

Entonces, resumiendo: No es necesario separar la yema de la clara, pero puedes hacerlo si eso te da más tranquilidad (yo en su día con mis hijos lo hice por separado, aunque quizás a día de hoy lo haría de forma diferente). Lo importante es ofrecer en pequeñas cantidades al principio e ir incrementando, no ofrecerlo junto con otros alimentos potencialmente alergénicos, y que esté bien hecho.

Referencias:

¿Cómo sabemos si nuestro peque es alérgico al huevo?

Siguiendo con la información que proporciona la SEICAP,  cito textualmente:

Los síntomas pueden aparecer a los pocos minutos, en general antes de 30-60 minutos, sobre todo los síntomas de urticaria y edema, los de asma, rinitis, conjuntivitis y los vómitos. Ocasionalmente estos síntomas aparecen tras varias horas.
Los de diarrea suelen tardar en general varias horas, así como los de dermatitis atópica, que pueden retrasarse incluso 2-3 días.

[…]

Se sospecha fácilmente cuando aparecen los síntomas inmediatamente tras comer o tocar huevo, sobre todo si son los más típicos, de tipo urticaria y edema. Si los síntomas tardan varias horas en aparecer, como ocurre las diarreas, son más difíciles de relacionar. Aunque no se sospeche, si un paciente presenta síntomas de los mencionados y no se averigua la causa, se debe valorar la posible importancia del huevo.

Referencias:

¿Cómo podemos introducir el huevo a la alimentación del bebé mediante el método BLW?

Hasta ahora, toda la información que he compartido es igual tanto para bebés que se alimentan siguiendo el método Baby Led Weaning como para bebés que tomen triturados. En el caso de los triturados, la forma de introducirlo sería añadiéndolo a los purés, empezando con pequeñas cantidades. Si se hace BLW, algunas formas de ofrecerlo al principio pueden ser (empezando siempre con cantidades pequeñas):

  • Cocido y picado, mezclado con otros alimentos: con la verdura, el arroz
  • Si optamos por ofrecer primero la yema, también podemos desmigarla y mezclarla con alguna verdura, por ejemplo, o untarla en un trozo de pan.
  • Ofrecerle un poco de alguna receta que contenga huevo (unas tortitas, bizcocho casero, tortilla…), siempre que esté bien cuajado.

¿A partir de cuándo se puede ofrecer el huevo crudo?

Mayonesa, frito con la yema cruda, pasado por agua… Lo cierto es que consumir el huevo crudo no está libre de riesgos a ninguna edad, ni para los peques ni para nosotros los adultos. Y ese riesgo se llama Salmonella. Una intoxicación por salmonelosis puede ser peligrosa, sobre todo en los más pequeños, y es por eso que NO se recomienda ofrecer a bebés y niños huevos crudos o poco hechos, y se deben cocinar alcanzando como mínimo una temperatura de 70 grados.

Referencias:

¿Cuántos huevos se pueden ofrecer a la semana?

El huevo es un alimento rico en proteínas, y cuando hablamos de los más peques, no es conveniente sobrepasar unas cantidades diarias recomendadas, ya que el exceso de proteínas en niños se asocia a un riesgo mayor de padecer obesidad infantil. Siguiendo la guía de alimentación para la primera infancia de la Generalitat de Cataluña:

  • Menores de 1 año: Hasta 1 huevo pequeño al día.
  • Entre 1 y 3 años: Hasta 1 huevo mediano/grande al día.

Esto teniendo en cuenta que el peque se coma todo el huevo, que en el caso del BLW es poco probable. También hay que tener en cuenta que la dieta de los peques tiene que ser variada, y que hay que contar también con las proteínas que provengan de otros alimentos.

Referencias:


¿Qué opinas sobre este post? Espero que te haya resultado útil. ¡Estaré encantada de leer tu comentario!

Besos,

Adriana.

1 comentario en “Introducción del huevo en la alimentación complementaria con Baby Led Weaning”

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