Ahora que ellos duermen… (II)

Lunes por la tarde. Esta semana papá tiene turno de tarde así que estoy sola con los peques hasta la noche. Y acaba de pasar. Eso que estaba rezando para que pasara hoy: que los peques coincidieran en la hora de la siesta y poder yo adelantar algo. ¿Lo malo? Que se han quedado los dos dormidos en el sofá, en mis brazos, y no me puedo mover… Ah no, espera, que eso tampoco es tan malo. Estamos los tres tan a gustito, y yo tengo una excusa para descansar!! 😉

Así que, ahora que ellos duermen, yo aprovecho para escribir un ratito, aunque no os lo publique hasta el jueves noche!

El otro día os hacía una introducción de mi situación actual, en casa con los dos pequeñajos mientras el papá trabaja. Muchas me habéis preguntado que cómo me las apaño cuando estoy sola con los dos. Yo también me hacía esa pregunta antes de dar a luz, y me daba miedo sólo de pensarlo.

Llegado el momento te apañas, como puedes, pero te apañas. Hago lo que puedo, como puedo e intento cada día hacerlo mejor que el anterior. Seguramente habrá quien se organice mejor, pero cada una hace lo que puede. Nadie dijo que sería fácil! Me ha costado tres meses encontrar un poco de calma entre el caos. Desde aquí hago una petición a la famosa Verdeliss para que haga talleres sobre organización para madres!

Estos tres primeros meses han sido de adaptación. Llegó un nuevo miembro a la familia que cambió las rutinas que ya habían. Por suerte, papá ha estado mucho tiempo en casa este tiempo, ya que se le juntó la baja de paternidad con unas vacaciones largas de Navidad.

Poco a poco vas viendo cómo organizarte, aunque sea un poco. En este tiempo, he podido ver que las necesidades de la pequeña, son muy diferentes a las del mayor, y en parte complementarias. Ella necesita estar cerca de mí, brazos, pecho y el peque necesita más que le preste atención y que juegue con él.

El porteo me es de mucha ayuda!! Es mi manos libres. La peque normalmente no está mucho rato en el carro, así que puedo jugar con el peque mientras la niña duerme tranquila en la bandolera, o puedo prepararle el desayuno y ponerle la comida con ella encima. Ella está tranquila conmigo, y él tiene mi atención. Para mí, imprescindible.

El peor momento del día cuando estaba sola con ellos los primeros días era el de preparar la comida. Mientras cocino, no me gusta tener a la peque encima. Así que tenía que dejarla, acababa llorando, empezaba también a llorar el mayor, y era un estrés total. Desde hace un par de semanas planifico las comidas que haremos, y si puedo, las adelanto el día anterior, para así no necesitar de mucho tiempo para tenerla lista ni agobiarme cada día pensando que vamos a comer. Creedme, aunque sólo sean 5 minutos lo que adelante el día antes, se agradecen! 5 minutos con dos niños llorando pueden hacerse eternos! También me sirve muchísimo hacer comida de sobra y congelar para los días de más agobio. I love Congelador.

Igualmente, dejar la casa recogida por la noche antes de acostarme, puede hacer la diferencia entre tener al día siguiente un día desastroso o un día tranquilo. ¿Por qué? Primero: no es lo mismo recoger con los niños dormidos que con ellos despiertos, obvio! Jajaja sin niños puedes tener la casa lista en 30 min. Con niños puede pasar toda la mañana y no tener nada hecho. Luego, si cuando me levanto estoy todo el rato recogiendo cocina, casa, etc., el mayor se agobia y se aburre porque no le presto atención ni puedo jugar con él, lo que significa más lloros y rabietas, y además tengo que hacer las cosas pendiente también de la chiquitina. En fin, caos total.

El problema: Lo dificilísimo que se hace, al final del día, cuando ya duermen, escoger entre quedarme en la cama ya o levantarme y dejarlo todo preparado. Se necesitan grandes dosis de fuerza de voluntad. Toneladas de fuerza de voluntad jajajaja! Hay días que lo consigo y otros que no. La teoría es fácil, pero la práctica cuesta más. Y si consigo dejar la casa recogida antes de que los niños se duerman, ese día hago una fiesta.

Yo, cuando consigo dejarlo todo listo antes de dormir.

 

Otra cosa que me ayuda mucho es implicar al peque en las tareas diarias: hacer la cama, poner lavadora, tender, pasar la aspiradora… y darle una de cal y una de arena. Un rato jugando, otro rato para hacer tareas de casa, y así. Intentando llevarlo todo para adelante, aunque no soy una superwoman, y nunca lo consigo. Siempre hay cosas por hacer, ropa tendida desde hace días, ropa todo el día en la lavadora porque no encuentro el momento para tenderla, o cosas hechas a medias. Eso sí, cuando están los dos distraídos, es el momento de poner el turbo! 10 minutos pueden dar para mucho.

Importante: tomárselo con humor!!! Jajaja a mí en los momentos de más estrés me entra la risa floja y me pongo a cantar canciones absurdas. Cualquiera que me viera desde fuera pensaría que me falta un tornillo, o dos 😛

Cuando llega el papi de trabajar, respiro un poco. Se va con el mayor al parque o a ver a los abuelos y me quedo a solas con la peque. Entonces, cuando ella duerme, sí puedo tener un poco de tiempo para mí. En mis ratos libres (cuando los tengo jajaja), entre semana, trabajo. Sí si! Soy mamá a tiempo completo y eso me despeja y me desconecta. Música y trabajar. Ya si eso otro día os cuento.

Y desde aquí, le mando un besazo al papi, que por supuesto es la otra mitad de esta crianza, y sin él sería mucho más difícil. Somos un equipo!!

Que paséis buena noche, y gracias por leer!!

PD: Si habéis llegado hasta aquí y aún tenéis un ratito, ayudadme y votadme en los Premios Madresfera 2016! 🙂

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